Los efectos de las guerras en las mujeres son diferenciados y desproporcionados, “dados los riesgos específicos y cargas extraordinarias que les impone por su género la violencia armada”, declaró la Corte Constitucional en su Auto 092 de 2008, acogiendo la evidencia y la argumentación de los millares de testimonios de mujeres víctimas de la contienda armada que se libraba en el país y, de mujeres y feministas activistas por la igualdad y la paz que buscaban su protección.