
Una amplia expresión del movimiento feminista, consciente de la trascendencia del ciclo electoral 2026-2030, propone una hoja de ruta estratégica orientada a contribuir a la consolidación de la democracia, al afianzamiento de una paz perdurable, al logro de la justicia social y al desarrollo sostenible, mediante la incidencia en el debate electoral y la adopción de compromisos de gobierno que aseguren la participación efectiva de las mujeres en la implementación y seguimiento al Plan Nacional de Desarrollo.